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El Baksiulam de Lai Han Liang

El  estilo de kung fu Shaolin vino al sur de China, por medio del gran  maestro Ku Yu Cheung. Experto en las 10 formas, la palma de acero, y el  siucantson, los 18 ejercicios de fortalecimiento.
Durante  la dinastía Ching (1644-1911) el templo Shaolin de Henan siempre  ayudaba a los revolucionarios. Allí es donde el sistema de boxeo del  Shaolin si creció tanto. Muchos revolucionarios aprendieron kung fu en  Shaolin si, y a su vez los monjes veían nuevas técnicas, provenientes de  otras zonas.
Un  día en 1732, el templo fue destruido por los manchúes, y varios monjes  escaparon. Chi Yuan (chiu jin) fue a Hopei, donde comenzó a enseñar a la  gente común. El gran héroe Kan Fon Hsi fue su primer alumno, y este  enseño a Man Pon Choi, maestro de Yin Ta Kung.
Yin Ta Kung pasó su arte a su hijo Yin San Son, y éste a su hijo Yin Wai Kung.  
Ku Yu Cheung era uno de los dos hijos de Ku Lei Chi, experto en Cha quan, con su correspondiente tan tui de diez líneas.
“Este  hombre oriundo de Founing, provincia de Kiangsi, se estableció en  Nanking y se ganó una reputación como escolta, fundando la “Casa de  escolta Lei Chi”.  Su reputación era tal que era un personaje temido por  los malvivientes que se escondían en las afueras de las poblaciones.  Tratándose de una persona de cultura baja es notable cómo logró tener a  su cargo a doscientos hombres.” (Horacio Di Renzo)


Su padre lo envió a practicar a Feicheng, provincia de Shangdong, a ver a Yin Kai Wun. Este era un anciano de gran contextura física. Cuando le cuentan su historia, accede gustoso, dado que Ku Lei Chi y él eran amigos, y Ku había salvado su vida. Fue así que Ku Yu Cheung accede al conocimiento de Shaolin Si y practica con su maestro 11 años.

“Ku Yu Cheung parte y recorre varias provincias llevando su arte. Entre los mucho sitios donde enseñara destaca su participación en el “Instituto de kuoshu de Nanjing” donde además de integrar el Cuerpo de Profesores junto a destacados maestros de la época (Sun Lu Tang, Li Kim Lam (Li Jing Lin), Wang Si Ping, Wang Lai Sheng, etc.) aprende de varios de ellos otras disciplinas: el pakua y xing yi con Sun Lu Tang, el taichichuan y la espada de Wudang con Li Kim Lam … aumentando sus conocimientos e incorporando al patrimonio técnico de éste linaje dichas artes.” (Horacio Di Renzo)

En ese momento, Ku Yu Cheung enseñó las diez formas de Shaolin quan, que eran:
Shaolin nro. 1, Koi Moon, “abrir la puerta”.
Shaolin nro. 2, Lieng Lou, “seguir el camino”
Shaolin nro. 3, Zuo Ma, “andar a caballo”
Shaolin nro. 4, Chuan Xin, “ataques al pecho”
Shaolin nro. 5, Mo Yi, “artes marciales”
Shaolin nro. 6, Tun Ta, “golpe corto”
Shaolin nro. 7, Moy Fa, “flor de ciruelo”
Shaolin nro. 8, Bat Pu, “seguir con el pie”
Shaolin nro. 9, Lim Wan, “movimientos continuos”
Shaolin nro. 10, Sik Fa, “pasos militares”

También enseñaba shi lu tan tuei de Cha quan, que era el estilo que aprendió de su padre. Como parte específica enseñó lianbuquan, o “pasos continuos” como base. Esta forma era enseñada por un estilista norteño llamado Wu Chi Ching, miembro de la asociación de kuoshu en Nanjing.  

Luego su arte se vio enriquecido por su técnica al diseñar la forma “18 manos”.
El fue enviado a enseñar a Nanjing donde permaneció un tiempo. Desde ahí fue enviado como uno de los “5 tigres de norte”, junto a Sun Lu Tang, Li Kim Lam, Wang Lai Sheng, y Wang Si Ping a enseñar en la asociación Chin Woo de Guangzhou, de donde salen todos los que enseñaron el “baksiulam” (Shaolin del norte) luego de él.
De allí salieron Yim San Mo, Lung Chi Cheung y Lai Gan Qing, entre numerosos maestros. Lai Gan Qing es mi sikung (ya fallecido), su hijo Lai Han Liang es mi maestro.  
Fue toda la vida un estudioso del arte. Comenzó a entrenar a los 12 años con You Liang Ge, maestro de Cha quan y de hua quan, estilos propios de Shangdong, de donde provenía él. Ambos sistemas de la ciudad de Jining. Varios años estuvo con él, aprendiendo cinco formas, y el tan tuei. Luego practico con su padre.  
Otro maestro que siguió fue Ling Yi Ge, de la ciudad de Tian Jin, en shuai jiao. A este que era amigo de su padre le costó tres años convencerlo de que enseñara. Tres años estuvo al lado del maestro pidiendo aprender, y siempre la misma respuesta. No.
El joven Lai habia aprendido bak Siu Lam, Cha y Hua quan, bak sing Choy Li Fat, lucha china y tenía su repertorio, y ganas de aprender mas le era imposible pasar a este maestro. Un día pidió combatir con los más altos niveles, y ese día el maestro Ling accedió. Poco a poco fueron cayendo todos, y al final el maestro dijo que había utilizado buenas técnicas y le aceptó como alumno.

Como llego a ser mi maestro
Esto sucedió en 2005. En China, donde nació el kung fu. Viajé sólo y por cuatro meses. Visite Shanghai y Hangzhou antes de viajar a Beijing, donde me encontré con Walter Mercuri, y Guillermo Fernández, que recién llegaban. Guille tenía sus propios planes, y Walter venía a acompañarme. Recorrimos Beijing, disfrutando del clima y la gente. Era mi tercera vez en China.
Fuimos a Jinan, Shangdong, a Jining a encontrarnos con el sifu Wang An Lin de wenshengquan, entrenamos y nos fuimos a Foshan.  
Llegamos a Foshan (Futsan en cantonés). Esto es en el sur de China, a 24 horas de viaje de Beijing. Tomamos para llegar allí el tren desde Jinan, dejando allí nuestro equipaje. Pasamos unas 24 horas viendo el paisaje, lo cual era hermoso.
Llegamos a Guangzhou, y de allí a Foshan, tomando un taxi, cómodo y barato.
Fuimos al hotel que conocíamos de la vez pasada. Llegamos y dormimos.
Allí teníamos pensado ir a la asociación Chin Woo, donde habíamos dejado amigos. Al otro día fuimos y volvimos a ver un kung fu tradicional muy bien organizado. Vimos estilo del dragón, Hung kune, Choy Lai Fat, taijiquan, wing Chun y otros sistemas, una gran cantidad de estilos.
Una de las cosas que me tenía preocupado era el encuentro con un exponente del baksiulam, el maestro Lai Han Liang, hijo de Lai Gan Qing. Sobre todo porque nadie parecía conocerlo, ni los amigos…
Su padre había vivido hasta los 100 años, falleciendo en octubre de 2005. Sus tres hijos Lai Han Liang, Lai Chi, y eran sus herederos del baksiulam, y bak sing Choi Li fat (del maestro Tam San). El más preparado era Lai Han Liang, profesor de baksiulam, Choi Li fat, hsuay jiao y taijiquan.
La nuera del masajista que me había conseguido, sabía inglés y nos podía hacer de traductora. Aquí todo el mundo hablaba cantonés, que es bien diferente al putonghua (mandarín). Ella se sumó al grupo. Su nombre es Huo Jie Yi, y su familia y mi familia son buenos amigos.
Con Walter y Jieyi nos subimos al colectivo que nos llevaba a Canton. Sin más nombre que el de Lai.   Llovía a cántaros lo que lo hacía más difícil.   
Caminamos y empezamos a llamar por teléfono, con resultados negativos. En una de esas vimos un negocio que atendía un conocido profesor chino, y para mis informaciones amigo de Lai. Se hizo como que no sabía nada y nos dio el teléfono de otro profesor.
Yo lo había visto en la casa de Ku Yu Cheung, en un video que tengo, con sifu Lai, y no podía saber por qué tenía esa reacción. Problema de él.
Le dije a Helen, y le dije que llame a un teléfono que se me aparecía de los tres que tenía. Había gente entonces fuimos ahí y el que nos esperó a que llegara el taxi, era el mismísimo Lai. Mi cuerpo temblaba.
Le explicamos que lo que más nos había llevado era su padre, y su realización de los siucantson o 18 técnicas de cuerpo de hierro.  Le expliqué que Yeung Yun Choi nos había hablado de él, y que gracias a mí se había hecho famoso. Le contábamos las cosas y se reía, como quien no cree un carajo. Ni se acordaba quien era Yeung Yun Choi.  Le conté que vinieron dos personas enviadas por mí, Guillermo Fernández y Ruben Chavez y lo habían visto a él y su hermano pero estaban fascinados por haber visto a Lai Gan Qing haciendo su rutina.
No recodaba nada.
¡Me gustó el tipo!
Le pedí que fuera nuestro maestro.
Nos dijo que estaba retirado. Nos propuso verlo en otro lado, y con otros maestros. Se tenía que ir a dar clase de natación. Accedimos.
“Si el sifu está feliz, enseñará, pero si no lo está, no importa cómo, hará otra cosa, como tomar algo para beber”
Lai Han Liang
Cuando Ku Yu Cheung llegó a Guangzhou, para difundir el boxeo Shao Lin del norte, tomo muchos alumnos, entre ellos Yim San Mo, Chen Xian Min, Lai Gan Qing e innumerables otros.
Muchos se fueron a Hong Kong, varios quedaron en Guangzhou. Uno de ellos era Lai Gan Qing.
Casi un desconocido en occidente, pasó por la escuela de Tam San para estudiar el Bak Sing Choy Lai Fat. Fue un excelente discípulo, lo que lo llevó a su avanzada edad. Hasta el último día se lo podía ver golpeando su cuerpo y su cabeza con elementos.

Lai Han Liang, su heredero
Cuando llegamos a la nueva dirección, Lai nos dijo que antiguamente esa casa había sido usada por Ku Yu Cheung, para dar sus clases. Caminábamos por calles llenas de gente hasta llegar a una casa.
Entramos emocionados por tal presente. Nos vino a saludar Zhen Shao Jian, un maestro de baksiulam, y Li, otro maestro de baksiulam. Los dos fueron alumnos de Chen Xia Min, y a su muerte, fueron alumnos de Lai Gan Qing.
Tomamos té y nos mostraron parte de su estilo, lo cual me pareció excelente.
Había unos alumnos practicando, el ma men dan dao, Shaolin 6, Shaolin 2, lanza, espada dragón. Luego el maestro Lai se sacó el saco y nos mostró, sable, espada, y taijiquan, y al final nos deleitó con siucantson 1, 2, y 3. Lo hacía excelente con una precisión increíble. Lo había practicado toda su vida.
Este hombre de 64 años en ese momento, con una fuerza abismal, nos estaba mostrando Shaolin del norte.
Ante mi pedido de enseñanza, una vez más me dijo “yo no enseño”.  Le dije que le iba a pedir todos los días.  Quería ser su alumno.
Nos despedimos y nos fuimos.
A partir de esa fecha me pusieron   prueba. Cuando Walter volvió a la Argentina, volví a encontrarme con Lai, me llenaba de preguntas, no entrenábamos, era una pregunta tras otra. Helen y yo íbamos todos los días.
“Luego de practicar, toma un paseo y piensa sobe los movimientos” Lai Han Liang
A la enésima vez que íbamos y sin respuesta, le dije “maestro si me quiere dejar sin respuesta dígamelo, si me quiere dejar sin aliento, no lo dude, pero yo voy a venir a estudiar con usted, de una forma u otra”.
La postura cambió en un 50 por ciento. Me dijo, “mañana venga a entrenar, en serio”.
Volví al otro día y me estaban esperando los maestros Zhen y Li. El maestro Zhen me dio la forma 32 de taijiquan, la cual yo sabía y odiaba. Era una forma moderna estandarizada. Entrené y una vez más me fui descorazonado. Lai no apareció.
La llamé a Helen, y le dije: “mañana vas a traducir lo que yo diga”.
Lo único bueno es que aprendí con el maestro Li el xing yi de Ku Yu Cheung, aprendido de Sun Lu Tang, una exquisitez. Yo sabía un poquitito de xing yi, por lo tanto pude absorber lo que me dio.  El wuxing quan, y sus aplicaciones.
Al día siguiente volvimos a esa casa tan especial para entrenar shaolin, y estaban todos. Lo agarré a Lai, y le pregunte si confiaba en mí, que yo había viajado mucho para aprender, que yo podría ir con cualquiera y me tomarían gustoso, pero que me quedaba con él, que se me iba el tiempo, para ganar su afecto, que igual iba a continuar así, que si seguía así, probablemente se me irían la mayoría de mis alumnos. Que los alumnos eran suyos. Le repetí que yo iba a seguir con él.
Sonrió y dijo que tiene mucho cuidado al tomar un discípulo, pues nunca había tomado uno. Eso contestó muchas cosas, y me ponía en un punto en el que quería estar.
Entonces comenzó un proceso, en donde cada día me entregaba algo nuevo.
Incluso me dio 3 siucantson completos, la espada de su padre, y junto a tres maestros y uno de sus hijos, me tomó de discípulo con la ceremonia ante la imagen de su padre. Todo eso me pone muy contento.
Un día fuimos con él a la casa de uno de sus hijos, ahí tenían cosas de Lai Gan Qing, su lanza, sus palos, sus jian, fotografías, y un manojo de cosas que eran las pesas de piedra, una para entrenar sus brazos, otras para golpear su cuerpo.
Yo estaba más que fascinado.
“Gong jia es muy importante. Es la técnica básica, y al principio no utiliza la fuerza” Lai Han Liang
Más contento me pone verlo a Lai Han Liang, el heredero. Junto a sus hermanos mayores que él.
Y gracias doy por la inestimable ayuda de Helen, sin cuya ayuda nada hubiera sido como fue.
Lai vino en octubre del 2011 a Buenos Aires, a conocer su escuela. Fueron pioneros junto a Lai, Francisco Cartagena y Walter Mercuri, quienes con el que escribe lo trajeron a Argentina.
En 2012 fuimos otra vez con Walter y Javier Burak, seguimos perfeccionando el estilo.
 
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